Blade Runner y el actual mecenazgo de su RPG.

Antes de que empiece a enrollarme contando batallitas y porque creo que este mecenazgo es una oportunidad perdida, te resumo a tí, que has venido a leerme, mi opinión sobre el mecenazgo como tal, con los stretch goals que hay desbloqueados hasta ahora:

Meh. Lo mismo de siempre de Fria Ligan: un manual repleto de aire, que da la impresión de que podría haberse impreso en la mitad o en un tercio de páginas, con muchas ilustraciones, con stretch goals que son cosas que, en su gran mayoría, iban a estar incluidas de todos modos (y que por tanto están incluidas en el precio ya desde el principio) y que si alguna de ellas no estaba planeada que saliera era para ir con antorchas a sus oficinas. Y como cosa buena, apostando por el VTT.

Vamos a las batallitas y esas cosas, que seguro que alguien me lee en el autobús y le apetece entretenerse. Si no, saltas hasta donde está la misma imagen que la del encabezado (esa del manual) y lees a partir de ahí.

De entre todas las franquicias que se han maltratado (y más en España), la de Blade Runner tiene un lugar especial, y algo que podría haberse convertido en mainstream y sacarle mucho provecho (y por tanto más productos derivados) se ha mantenido en un reducto bastante cerrado de la ciencia ficción.

Comenzando por el libro que dio lugar a la película: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” (de algunas diferencias hablaremos ahora) que no ha tenido grandes ediciones, ni una buena edición comentada. Es más, casi todas las ediciones que hay son ediciones de bolsillo, te costará encontrar una en tapa dura. Eso sí, ha habido quien se ha aprovechado y ha utilizado el título para llamar la atención (vease por ejemplo “¿Sueñan las ovejas con androides cariñosos?”) sobre su obra. Alguien podría decir que yo hago lo mismo con el nombre de este blog, pero no me jodas, yo no lo monetizo y además estoy seguro que el 70% de la gente que pasa por este blog no entiende la referencia.

El libro. Si el juego tuviese una mezcla entre la película y el libro me hubiese lanzado de cabeza al mencenazgo. El mercerismo y las cajas de empatía, la constante caída del polvo radioactivo que obliga a llevar protectores, la dependencia de la gente de la Caja Penfield (el Órganos de Ánimos Penfield) en el que pueden marcar como se quieren sentir, la situación con los animales, la despoblación, la discriminación de los “especiales” que ya no pueden emigrar, el temor a convertirse en un especial, el kippel como representación del caos que avanza sin esperanza de contención, los androides infiltrados en todos los estratos de la sociedad (en la novela, por ejemplo, Zhora no es una mujer que baila con una serpiente, es Luba Luft, una reconocida cantante de ópera), hay androides infiltrados en la televisión, la Tyrell Corporation tiene androides que se parecen como estrategia. Y no estoy diciendo que la película sea mala, que es muy buena, y Scott introdujo muchos elementos cinematográficos que después la gente imitaría hasta la saciedad, sólo que parecen dos universos distintos. Y el de la película no me parece el más atractivo de los dos, si el juego hubiese aprovechado el libro tendríamos un juego con mucha más profundidad en los argumentos y los personajes (pero que se le va a hacer).

Sean Young en Blade Runner.
Ha sido Rachel y Chani, como no va a tener Sean Young un lugar en mi oscuro corazoncito.

Esta cierta desidia hacia el libro se transmitió hacia los siguientes libros que aparecieron. Libros que no forman parte del canon, pero que fueron de las primeras cosas que intenté localizar en español (traducidos “yatusabe”) cuando me compré un ebook. Los libros no son canon porque van a caballo entre el argumento de la película y el del libro, haciendo un mix no siempre óptimo (esa sobrina de Tyrell y su relación con Deckard), bueno, no, no voy a quedarme en el eufemismo, alguno tiene partes de verdadera bazofia argumental. Si alguien tiene verdadera curiosidad y mucho tiempo durante un viaje y quiere algo cuya lectura pueda verse interrumpida sin problema, aún se pueden encontrar a la venta en español las traducciones de Martinez Roca.

En el comic sí que se ha tratado mejor a la franquicia. Los argumentos de los comic (novela gráfica si te la quieres coger con papel de fumar) han ido más allá de la adaptación de la película. Te pueden gustar más o menos, pero ahí sí que ha habido un esfuerzo mayor.

Y luego está la aventura gráfica. A mí me gustó, pero yo no soy objetivo con ese juego en concreto porque entré mentalizado de que me iba a gustar. No salí decepcionado, de modo que muy malo no podía ser, pero como digo, mi opinión ahí está muy mediatizada y es un juego que, con el tiempo, no he revisitado (pese a estar disponible en GOG.com). La verdad es que no sé si salió una secuela o no, y no me apetece utilizar mi arte del Google-Fu para mirarlo.

En cuanto a series y películas, bueno, todos conocemos Blade Runner: 2049, película que a mí me gustó, pero que fue muy criticada por aspectos ajenos a sus cualidades cinematográficas. Es cierto que un segundo visionado deja una impresión distinta al del primero, pero sigue pareciéndome buena. Ni Jared Leto consigue estropearla por completo, y eso que le pone empeño. Antes del estreno de 2049 se estrenaron dos cortometrajes de los que, en España, el gran público no tuvo apenas conocimiento de su existencia, “2036: Nexus Dawn”(que Jared Leto tampoco consigue estropear) y “2048: Nowhere to run”, donde vemos la historia del replicante que es retirado al principio de 2049. Ambos son localizables en youtube.

En anime hubo dos incursiones (que yo sepa). “Apagón 2022”, el corto donde se cuenta la historia del Gran Apagón que tanto se menciona en Blade Runner 2049, y “Black Lotus” (esta una serie). Nuevamente ambas localizables con relativa facilidad (Apagón más que Black Lotus).

¿Y qué se hizo con todo este material? Porque daría para mucho… pues nada. Mientras tanto, otras franquicias sacan cosas hasta la extenuación, sin remordimientos de vendernos verdadera basura envuelta en papel celofán.

Ya me he desahogado hablando de Blade Runner. Vamos al mecenazgo

Como te dije, a partir de esta imagen sólo hablaré del mecenazgo.

¿Lo está petando? Lo está petando. Ayer el contador de recaudación subía tan deprisa en algunos momentos que parecía que la gente estaba arrojando el dinero contra los monitores como si no hubiese un mañana. Cuando comencé a escribir esta entrada llevaban recaudados 740 y algo mil dólares y en el momento que escribo esta frase están a punto de alcanzar los 890.000 dólares (saben los dioses cuanto habrá cuando tú leas la entrada).

¿El libro? Lleno de aire. Por lo que parece sólo con abrirlo ya te despeinas.

Que sí, que muy bonito y todo lo que tú quieras, pero ¿en cuanto se quedarían todas las páginas del libro con una maquetación más comedida?

La edición de lujo, es decir, lo mismo que la otra pero con portada distinta, trae una versión holográfica del famoso kanji de Blade Runner, ese que significa “origen” y que según Ridley Scott era una insinuación de la naturaleza replicante de Deckard. Ya sabes, la típica edición de lujo que a los 4 meses cuando sacan las erratas y correcciones se convierte en algo defectuoso, y que cuando sacan la segunda edición del juego “mucho mejor, con mejores mecánicas y más trabajado” te mira desde la estantería para hacerte sentir un poco gilipollas.

Como es habitual en Fria Ligan, los stretch goals son de esas cosas que ponen para llenar de metas pero que, en realidad, son cosas que ya estaba previsto sacar en el libro. Vamos a ver ejemplos de esto:

¿En serio no iban a incluir esto en el libro si no saliese el stretch goal? ¿algo de creación del personaje? Anda por ahí.

Vamos a ver, esto si no salía ahora iba a salir con la pantalla, de modo que también estaba hecho.

Ok, dos de los objetos más característicos de la película y nos intentan convencer de que “uhh, menos mal que ha salido el stretch goal, que si no os quedaríais sin esto”. Claro que sí, subcampeones, que iban a tener cojones de sacar el libro sin esto.

Otro claro ejemplo de cosas que ya estaban previstas y meten como metas del mecenazgo. Supongo que veremos algún que otro arquetipo aparecer durante los próximos días.

Y ahora vamos a una meta que sí es importante

Algo que hace muy bien Fria Ligan (al igual que Paizo), y en lo que flojean otras muchas editoriales (Chaosium, Modiphius, Pinnacle, etc) es en buscar potenciar que la gente pueda jugar online con facilidad a sus juegos. Material barato, bien hecho y bien implementado (no como otros que sacan verdadera mierda y la venden a precio de caviar). Y no nos engañemos. Muchas veces la gente escoge jugar online a cosas que les es más sencillo jugar conline. ¿Tendría el mismo número de jugadores Warhammer 4ª o Alien si no fuese por su buena implementación y facilidad de uso? Yo creo que no, sobre todo en el caso de Alien.

Sacar el ruleset de Blade Runner con todo el contenido del libro (no el ruleset vacío de datos, como suele ser el caso de los ruleset en Foundry por motivos de derechos) y el Starter Set (que trae una partida de iniciación) es una buena forma de hacer que la gente juegue YA online a tu juego. Más partidas online implican más partidas emitidas, más partidas emitidas son más publicidad, más publicidad son más ventas. Es ganancia para el vendedor y para el comprador. Además así, Fria Ligan se asegura que quienes usen Foundry lo usen con la estética gráfica que ellos quieren para su juego.

Otros, por unas mecánicas mal implementadas y unos tokens (que después tienes que meter tu a mano) te cobran, aduciendo que lo que se ha desbloqueado en el mecenazgo es la posibilidad de que exista eso (Pinnacle). Y otros, ni siquiera se acuerdan del juego online salvo para cobrarlo a precio de oro (bien implementado eso sí) en Fantasy Grounds (caso de Modiphius, que hace bien otras cosas, pero pierde muchas posibles ventas por culpa de su desidia hacia los VTT).

El resto de los stretch goals que se han desbloqueado por ahora (es el segundo día) están orientados casi todos a la caja del Starter Set (mapas, dados, handouts..). La caja del starter set tendrá una versión digital que está incluida en el mecenazgo (y por tanto también en la versión VTT), de modo que bien, vale, pero volvemos a lo de antes, todo eso ya estaba planificado y, por tanto, incluido en el precio que estás pagando como base. Es como lo de “Funded in 3 minutes”. Vamos a ver, pedir 100.000 SEK (10.124 dólares) en un proyecto como este es como si una editorial española pone 250 euros de meta en su siguiente juego. Sabían que iba a salir de sobra y han puesto una meta baja sabiendo que se iba a mecenar en nada. Ojo, lo están petando, eso es innegable. Y lo están haciendo con precios comedidos. No como otros que se jactan de sacar mucho dinero pero es a costa de que la aportación básica en físico se acerque a los 100 euros.

Precios, precios. ¿Cómo son los de este mecenazgo? Bueno, pues ni tan mal. Recuerda que, si lees esto, está escrito en el segundo día del mecenazgo y, por tanto, pueden haber salido stretch goals que cambien el equilibrio de “interesante/caro”

La versión digital, que incluye manual básico, starter set (caja de inicio, vamos) y stretch goals digitales son 31 euros. Teniendo en cuenta que eso incluye el ruleset y el contenido para el VTT (que luego valdrá entre 15-20 dolares) pues no me parece un mal precio. Si decido entrar, que no lo tengo nada claro por lo que comentaré al final, esta será mi aportación.

La versión física básica, que incluye los mismo que la digital, más el libro básico en papel, cuesta 48 euros. Es decir, que tener el libro en papel te cuesta 17 euros con respecto a la anterior aportación. Sin queja. (Bueno, 17 euros más otros 14-18 de gastos de envío).

La versión física completa, es decir, la digital pero con el libro y el starter set en físico son 86 euros (más gastos de envío). ¿Qué opino de esto? A ver, el starter set va a ir cargado de cositas chulas para sacar en la partida de inicio (y dados) pero… ¿vas a jugar la partida de inicio en mesa física? Si no es así o no eres un coleccionista, yo, en mi mismidad, creo que no es una buena opción.

La versión física deluxe, o sea, la completa pero con la versión del libro de reglas con el kanji holográfico, son 125 euros (más gastos de envío, recordemos).

Teniendo en cuenta el precio actual del material de rol en físico, ni la versión física básica, ni la versión física completa son caras… para quien tenga interés, claro.

¿Porqué me decantaría yo, el viejuno salvaje, por la versión digital?

Primero.- No creo que fuese necesario un juego espécifico para Blade Runner. Es una ambientación que con otros libros de reglas como Cepheus (la versión SRD de Traveller, que es realmente barato), o el Cypher System se puede emular perfectamente (es más, para Alien, otro juego de Fria Ligan, hay una versión de Cepheus llamada Hostile que tiene gran cantidad de material adicional). Se puede argumentar que claro, Fria Ligan te da hecho todo el trabajo de adaptación. Y es cierto. Me parecería un buen argumento si la mayoría de la gente se leyese las reglas y la ambientación, pero como estamos viendo últimamente, hay una creciente tendencia a jugar habiéndose leído las reglas en diagonal, y tomando la ambientación como algo para dar ideas, no algo a tener “realmente, realmente”, en cuenta, de modo que mucha gente que se compre el juego lo hará para sacarse la foto con el libro en la estantería y ya. Bien por los que lo vayan a disfrutar al completo (que estoy seguro que los habrá), pero en mi caso puedo jugar este estilo Noir con Traveller, lo sé porque ya lo he hecho. Comprar la versión digital sería por satisfacer la curiosidad de como han adaptado el lore y tener una recopilación del mismo.

Segundo.- El sistema Year Zero Engine no me gusta. Lo probé en Coriolis y me pareció inadecuado (aparte de una falacia estadística. Que sí, que sí, que sobre el papel las cosas son así como dice el manual, pero como decía mi profesor de estadística “el papel lo aguanta todo”, y cualquiera que haya jugado usando el YZE sabe que las cosas no son como indica el papel. En Blade Runner da la impresión de que han cambiado algunas cosas del sistema pero quien sabe como habrán quedado. Si resulta que el sistema sigue sin gustarme, habré gastado dinero en un libro físico, y espacio de estantería (que con los años va quedando menos) en algo que no me gusta.

Y cuando le voy a dar a publicar el mecenazgo ha superado los 917.000 dólares, para que os hagáis una idea de como tira para arriba.