Elder Dice: The Colors Out of Space

Infinite Black es una compañía dedicada a producir sobre todo dados (es por lo que son más conocidos), aunque llevan un proyecto en Patreon -de continuidad dispar- llamado Journey to the Tree of Sorrows para producir material Cthuloideo (incluido un juego de rol que parace alargarse).

Lo más conocido de ellos, como dije, son sus dados. Periódicamente financian nuevas líneas de dados, playmats, pantallas agnostic-system, etc a través de kickstarter. Una vez entregado el material a los mecenas lo ponen a la venta en su web. Si haces click en el enlace que te puse al principio podrás ver los de ediciones anteriores (la primera, la Elder Dice original, la reseñé aquí, incluida prueba de flotabilidad).

Ayer me llegó (no es “kit de prensa”, aviso para los mal pensados) el material de la última línea Elder
Dice: The Colors Out of Space
, dedicada a Nyarlathotep (The Eye of Chaos), Yog-Sothoth (Seal of Yog-Sothoth) y Azathoth (The Star of Azathoth), con tal cantidad de dados que creo (oh-dios-mio) que no voy a comprar ya más dados jamás salvo cosas tremendamente tentadoras.

Vamos al desencajado.


Así, a primera vista, mucho plástico de burbujas, lo cual no está mal porque viene desde China y saben los Primigenios que vicisitudes tendrán que pasar esas cajas.

Lo primero que quito es un bulto que contiene un único dado, que debe ser el que daban por entrar en las primeras 24 horas si habías sido mecenas de alguna línea anterior.

El dado es del modelo Cthulhu (aunque viendolo no sé si me viene a la cabez ¡Cthulhu Fhtagn! o ¡Hail Hydra!). Cuando salió la línea de Chtulhu el dado era rojo con los números en dorado.

Después estaban los tres tubos de dados (2 tubos con 9d6 y un tubo con 10d6) con los logotipos de las líneas de Colors Out of Space. Los tubos son de plático duro con las tapas de goma blanda. Cierran bien y son fáciles de abrir.

Luego le tocó el turno a la alfombra de juego (playmat). Viene perfectamente empaquetada.

Gruesa, con el dibujo escogido, antideslizante por abajo y con los bordes cosidos para que no se deshaga. Quizás el rojo no tiene el suficiente contraste con el negro para que se distingan bien todos los detalles de la escena. Una pena.

Y luego ya vienen los dados “básicos” que era lo que querían financiar con el kickstarter en su momento.

Cada pack de dados viene en un “mini-grimorio” de cartón duro dentro, a su vez, de una camisa de cartón delgado.

 Cuando se abre se ve así, con el juego de dados ampliado (1d4, 3d6, 1d8. 1d10, 1d%, 1d12 y 1d20. Sí, 3d6)

 Con cada minigrimorio viene una cartita de información sobre el símbolo de los dados.

 El reverso de la carta trae el símbolo del proyecto Journey to the Tree of Sorrows que mencioné al principio de la entrada del blog.

 Y sí, los dados además de ser perlados traen brilli-brilli.

 

Los tres mini-grimorios van dentro de esta cajita decorada (se podía escoger la decoración de la caja entre dos o tres opciones).

La caja no está mal, pero me parece de inferior calidad que la del primer mecenazgo, además de que los grimorios no caben con la camisa de cartoncillo y hay que meterlos tal cual.
Lo siguiente es el kit que salió como stretch goal en el mecenazgo (además de un dado extra en cada tubo de dados y algunas mejoras más en calidades).

 Un grimorio extra de la Marca de Cthulhu (en negro y rojo, con los mismos dados que los otros, un juego completo pero con 3d6 en lugar de uno solo), un d20 extra del mismo juego, un d20 aleatorio que, por desgracia me tocó uno igual al verde del principio y una moneda d2.

 Hay que reconocer que el símbolo de Cthulhu queda mejor así más grande y en rojo sobre negro, pero sigue sin ser para tirar cohetes. El símbolo en la moneda d2 es una versión “estelar” del símbolo arcano (no del original de Lovecraft que parece una ramita, sino del posterior, el del  pentagrama con la llama).

Y ya para finalizar la dadera (o así llamo yo a las cosas donde se tiran dados). De esas plegables, que es de buen tamaño y parece resitente, pero ya podían haber puesto una marca de esas de doblez entre los corchetes para facilitar el plegado.

 En resumen, unos dados (muchos temáticos), de calidades medio-altas en casi todo (el plástico raro de la dadera no me atrevo a afirmar si durará mucho o poco).

Si alguien se queda con ganas de dados temáticos de este estilo y en tienda le parecen caros estoy seguro que este verano (o cerca) sacarán un nuevo mecenazgo y podrá comprar dados hasta hartarse.

El físico de Savage

Bueno, pues ya está en casa el manual físico de Savage Worlds con algunas de las chuches del mecenazgo.

La verdad es que, al abrirlo, al principio pensé que faltaban cosas, pero no, es que venía con el espacio muy optimizado.

Ya, sí, lo sé, una navaja de las de cortar el choricete en las excursiones en lugar de un cutter como la gente civilizada, ¿qué se le va a hacer? así “semos”.

Otra persona hubiese abierto el manual primero, o las cartas, pero los que me leáis con cierta asiduidad podéis imaginaros perfectamente que es lo primero que abrí. Una imagen vale más que mil palabras.

Aquí tuve un par de decepciones:

  1. La maldita manía que hay en el mercado anglosajón de no incluir el d10 porcentual en los juegos de dados (HT, por ejemplo, sí los incluye en los juegos de dados que incluye en sus mecenazgos). Y no, no me vale el razonamiento de que el porcentual no se usa, primero porque viene un d20 y segundo, porque un juego de dados completo trae un d10 porcentual.
  2. Los dados blancos perlados no traen el dibujo grabado, sino que lo trae pintado. A ver, que nadie dijo que viniese grabado, pero lo lógico es que si los puntos vienen grabados el dibujito en la cara del 6 también lo venga.

¿Que soy muy pejiguero con los dados? A estas alturas a nadie le sorprende.

Y claro, como frikidadista les hice una prueba de flotabilidad a los dados salvajes blancos.

Y esas son las tendencias, el de la espada tiende a sacar mayoritariamente 6 y 3, el de la calavera 6 y 4, y los de la pistola y el dirigible sacan mayoritariamente 6 y 2. Todos los dados suben flotando con la arista entre el 6 y el otro número hacia arriba.

Superado el frikidadismo ya me puse a mirar el manual.

  1. La tapa dura hace buen toc-toc, pero así, con tapa dura, está muy bien para leerlo en casa o mientras diseñas partidas pero me parece más incómodo para llevarlo a mesa que el de tapa blanda.
  2. La encuadernación es cosida en cuadernillos, pegada al lomo y con cabezada.
  3. Es gordocho.

Lo que no he encontrado en el manual es la lista de mecenas. Buscando en el pdf del manual en inglés tampoco lo veo, de modo que no sé si es algo impuesto por Pinnacle o no (cuando alguien de HT lea esto sería de agradecer un comentario al respecto). En el fondo, en el fondo, no es importante, pero la lista de mecenas es una costumbre (buena) que creo que no debería perderse.

Conviene pasar las páginas del libro porque vienen un poco pegadas (ya sabes, curvar el tocho de páginas un poco y dejar que corran). Los que vayáis a asignarle inmediatamente un lugar “in aeternum”en la estantería debéis hacerlo para evitar sorpresas en el futuro. Una vez se pasan un par de veces ya no hay problema.

El libreto de creación de personajes: Correcto. Es un cuadernillo que contiene extraídas las páginas más relevantes para crear personajes. O sea, no es algo que sea imprescindible, ni para tirar cohetes, pero será util en la mesa para no tener que andar con el manual completo.

Los pecados del padre (aventura): También en cuadernillo. Se agradece el detalle de enviar los pregenerados en tarjetón. Estupendo para partidas de iniciación. Y es en la ambientación Dark Ages, un plus desde mi punto de vista.

Tarjetones: Sus contenidos son útiles. Están bien para tener en la mesa y que los jugadores puedan consultar rápidamente reglas. ¿Las van a usar? No. El anterior tarjetón de Guía de Supervivencia en combate era muy útil y sólo vi que lo consultasen una vez… por mera curiosidad de que demonios traía ese papel que andaba suelto por la mesa. Los jugadores preguntan al DJ o miran a ver si la regla que necesitan la tienes puesta en el exterior de la pantalla de director. Aún así los plastificaré para que puedan sobrevivir al alud de ganchitos y donuts que suele andar por la mesa de juego.

Los mazos de cartas: Poderes, estado y aventuras.

Seamos claros, ninguno de los tres mazos es obligatorio y/o necesario para jugar/dirigir a Savage… pero son útiles.

  • El mazo de aventuras: Me sorprende ver como hay mucha gente que lo describe como “cartas que puedes usar contra el máster”. Tanto decir que los máster viejunos dirigimos contra los jugadores (cuando no es cierto) y resulta que los que defienden eso ven el mazo de aventuras con esa visión. El mazo de aventuras ofrece modificaciones inesperadas de la situación que se está desarrollando. Y sí, como director puede dar lugar a que se te fastidie algo que tenías planeado, pero a mí me gusta que pasen esas cosas, me obliga a pensar como solucionarlas y con ello disfruto de tener que dar un giro a la escena y puede (aunque uno ya tiene muchos vicios adquiridos) que me haga un poquito mejor director. 
  • El mazo de poderes: Quizás el menos necesario de los tres mazos. Útil para que los jugadores no anden consultando el manual cada dos por tres para ver que hacen los poderes que tienes. Les dejas la carta del poder correspondiente y listo. Además, que me parece una buena idea, trae incluidos los modificadores que le puedes poner a ese poder en concreto.
  • El mazo de estados: Será tremendamente útil al principio, cuando todo el mundo anda un poco perdido con lo de los estados nuevos, y será útil si tienes en la partida a gente nueva en Savage.

Fisicamente tienen el tamaño de unas cartas Bicycle de toda la vida, el mismo formato que las anteriores.
En cuanto al famoso núcleo negro (me ha gustado el nombre, lo usaré en alguna partida para el nombre de una secta o algo así), la verdad es que son más tiesas y más elásticas que otras cartas, pero ponles fundas, las protege de dedos sucios y les dará un plus de resistencia (igual es que yo soy muy maniático con esas cosas).

Y eso era lo que venía en mi cartón (que no caja) del mecenazgo.