Reflexiones sobre el mecenazgo de Flash Gordon

Cuando escribo esto quedan unas horas para que finalice el Kickstarter de Flash Gordon.

El Kickstarter, pese a que la sensación en la red es que no ha sacado demasiado, en realidad, por decirlo finamente, lo ha petado. Vamos a ver los números (los datos son de cuando escribo esto).

Como se puede ver, en comparación con los anteriores Kickstarters de Pinnacle, sólo hay dos que superen la recaudación (actual, falta el último empujoncito), que son Rifts y Deadlands Noir. Rifts es imbatible, es lógica la elevadísima cantidad, y el éxito de Deadlands Noir es debido a la conjugación de dos temáticas muy apetitosas para el jugador/director medio, que son Deadlands y el género Noir.
En cuanto a participantes españoles, los 11 actuales (igual cae alguno más y cambia el ranking) sólo son superados por The Last Parsec, Rippers y Rifts. Rifts no cuenta, porque juega en otra liga distinta, pero los números de los otros dos, pese a ser superiores tampoco lo son por una gran diferencia.
Es curioso ver como ambientaciones tales como ETU o WWRome, que ahora tienen bastante tirón “social” en nuestra comunidad jugadora particular, en su momento tuvieron un apoyo tirando a reducido por nuestra parte. Yo achaco el mayor apoyo actual al “efecto youtube”.
¿Porqué ha tenido éxito el kickstarter de Flash Gordon?
¿Por su precio? Va a ser que no. Algunas opciones son más caras de lo habitual.
¿Por los stretch goals? Jajajajajaja. Ayyy. No me hagas reír. No, ya te lo digo yo que no.
Va a pasar de los 100.000 dólares porque, coño, es Flash Gordon, y porque su primera salida al mercado rolero es en inglés. Vamos por partes.
Cuando hablamos de Flash Gordon estamos hablando de ciencia-ficción primigenia, como quien dice. Sus historias originales, según los estándares actuales son pulp, earth power, simplistas y discriminatorias, lo cual debería hacer que nadie se plantease un juego al respecto. Ya. Pero la mente humana no es tan simple. Para los de una cierta edad, como yo, Flash Gordon es un icono de la ciencia ficción: naves espaciales, rayos, tiroteos en pasillos abarrotados, alienígenas sorprendentes, política interespacial, naves que se estrellan en planetas salvajes… Y si eso lo diriges desde un punto de vista actual tienes una ambientación compleja (pasó de ser la lucha en Mongo a las luchas intergalácticas), ultra pulp y con mucho material de inspiración. Nostalgia+cifi+mucho material=éxito.
En España, el éxito que tenga la ambientación de Flash Gordon, a futuro, está por ver. Seamos sinceros, en España, un alto porcentaje de los roleros conoce Flash Gordon únicamente por la película y poco más. Y de los otros, una parte no quiere decir que le gusta porque los comics de Flash Gordon, actualmente, no son políticamente correctos. Ni de lejos.
El juego es otra cosa. ETU, por ejemplo, tiene como punto de partida un ambiente claramente clasista como es el de un instituto peliculero… y sin embargo ni la ambientación ni las partidas tienen esos defectos. Estoy seguro que lo mismo ocurrirá con Flash Gordon… porque es Pinnacle.
Por otro lado, Flash Gordon viene, desde mi punto de vista, a cubrir un cierto vacío de estilo de ambientación cifi. A mí hay tres estilos de cifi a los que me gusta dirigir/jugar: El del universo complejo, con grandes flotas, exploración y alienígenas (por eso hice Caerdroia), el que es estilo Dark Matter o Killjoys (y para ese es estupenda la ambientación Mercenary Breed) y el estilo de la cifi pulp. El hueco de la cifi pulp estaba cubierto por Slipstream, pero al leerlo, pese a ser molón, deja el regusto (al menos a mí) de ser un Flash Gordon marca blanca. Pues para eso, Flash Gordon.
Ahora vamos a darle un vistazo al Kickstarter (a las opciones pdf, más que nada):
Warrior of Mongo: Manual básico por 20 dólares (16.85 euros hoy) y stretch goals. Barato no es, pero sí es 5 dólares más barato que los últimos que ha sacado Pinnacle.

Warlord of Mongo: Manual básico, Atlas de Mongo, Insertos de pantalla (¿insertos?, ¿cómo narices se puede traducir “inserts” de forma coherente?), una aventura de 32 páginas y stretch goals por 45 dólares (37.92 euros). Si vas a plantearte dirigir esta es tu opción. Seguro que ahorras cerca de un 20% con respecto al precio de venta a posteriori (y no pagas por lo que sale en stretch goal que luego tendrás que pagarlo).
Stretch goals (ó “si Pinnacle te vacila, tú te aguantas y lo asimilas”)
Estoy por pensar que Pinnacle ha sacado estos stretch goals para poder montar partidas estéticas y que los que dirijan puedan jugar con las mentes de sus jugadores y convencerlos a través de la estética. Para eso y para “masmolar” en las partidas de demostración.
Igual no sabes qué demonios es un “table tent”. Pues es una hoja impresa, que la doblas, la colocas delante de ti en la mesa y por un lado tiene información de tu personaje para que la vean los otros jugadores y por el otro (el que está hacia ti) tiene la información de tu personaje. O sea, algo como esto, 
pero en versión chachi y que ya te lo dan en formato editable. Que sí, que farda mucho para las partidas de demostración, pero…
 Sin más pistas da la impresión de ser una ficha, como la que vendrá en el interior, pero editable.
 Lo mismo de siempre, pero con la estética de la ambientación. Útil para imprimir una o dos, plastificarlas y dejarlas encima de la mesa para consulta de los jugadores.
Personajes pregenerados. Útiles para un one-shot y partidas de demostración, pero poco más.
Lo de siempre que tanto me molesta. Usar stretch goals como “desbloqueadores de add-ons”. Y si fuese como en algunos equipos de Blood Bowl, que cuando se desbloquea moldean la figura nueva, parecería menos pitorreo, pero es que aquí esas figuras ya estaban a la venta si te comprabas la mega-caja física, y seguro que van a estar a la venta después. Lo que ganas es, seguramente, poder comprarlas más baratas, pero para los amantes del pdf es un choteo máximo.
Enemigos pregenerados. Ya te vale, Pinnacle, ya te vale.
El primer stretch realmente chulo. Un mapa de Mongo imprimible en tamaño decente es una gran cosa, y no sólo para jugar sino porque, leches, es Mongo, es Flash Gordon y esas cosas que ya dije antes.
Repetimos el pitorreo de las minis.
Este tenía que estar mucho antes. Expansión, que le facilitará la vida al director, sobre una de las mecánicas nuevas del juego.
También buen stretch goal. Relacionado con el anterior. Tenía que estar mucho antes en la lista.
Nos vacilan. El decimoprimer stretch goal… ¿unos marcapáginas?
O sea, pawns, cosas que imprimes y doblas para usar en lugar de figuritas. Pues bueno, pues vale.
Versiones impresas de dos de los stretch goals, y no precisamente de los más interesantes.
Idos al pedo, Pinnacle. ¿Y las aventuras extra y esas cosas? Haber sacado una one-sheet gratis para mantener el hype no es suficiente. Por en medio de todo esto tendría que haber salido una campaña de puntos argumentales o, al menos, una base para eso, estilo de la del Medio Sol que salió para Weird Wars Rome.
Para finalizar:

Flash Gordon es un hecho. Está financiado y con todos los stretch goals alcanzados. Y va a ser cojonudo, porque es Flash Gordon. Los viejunos lo dirigiremos para que el resto veáis que tenemos razón.
Flash Gordon y el Pulp Primigenio
Atención: Este post contiene divagaciones viejunas a tuti-plen (como viejuno es lo de tutiplén).
   El 21 de noviembre de este año (2017) comenzará el kickstarter de Flash Gordon RPG para Savage Wolds. Será corto, ya que durará hasta el 4 de diciembre. Es un crowfunding que va a salir adelante, no hay duda, lo único que tendrá alguna duda será hasta donde llegarán lo que algunos llaman “las chuches”, los stretch goals, que es donde los KS de Pinnacle no son, últimamente, demasiado generosos (una aventura de una hoja, un monstruo…) y los stretch goals son, muchas veces, lo que convierten un crowfunding en interesante (el de Ghost Ops, por ejemplo, pese a ser inicialmente “defectuoso” los stretch goals alcanzados lo convirtieron en sumamente interesante).
   Flash Gordon RPG, por lo que se dice, va a ser sobre la versión de los comics, no de la película. Pues me parece fantástico, porque los comics tienen una ambientación mucho más amplia. Los que nos tragábamos los comics en el convencimiento de que era ciencia ficción molona estamos encantados con este KS (luego ya se verá si se coge en pdf o físico, según espacio en casa y precios), pese a que somos conscientes de que mucho del encanto de Flash Gordon es el de nuestros recuerdos de esa época y que los comics tienen, de vez en cuando y según los años, una ranciedad de campeonato, una inocencia de planteamiento que chirría y algunas acciones que, hoy, harían que expulsasen a los guionistas de las redes sociales.
  • Ejemplo Uno: En uno de los comics, Flash hereda, sin saberlo, la fuerza y las capacidades de un guerrero alienígena. Va paseando con Dale por un parque y, porque él lo vale, derriba de un golpe a un motorista que va a todo trapo por el parque molestando. Oh, como mola Flash. Ya, porque es Flash dices eso, pero acaba de meterle una leche de campeonato a un tipo usando su superfuerza heredada y la velocidad de la moto. No ha parado la moto, ni avisado a las autoridades, le ha metido una leche de coj**es porque sí. Eso lo hace Steven Seagal y la mitad de vosotros estáis diciendo que es una sobrada neo-fascista.
  • Ejemplo 2: Un grupo de boy-scouts espaciales (sí, son niños en un programa de exploradores del espacio, y van con pañuelitos y cosas así) están visitando una nave alienígena aparcada en un museo y tras ponerla en marcha por accidente acaban en un planeta lejano y desconocido. Suerte que Flash puede ocuparse de todo, pero… ¿qué piensa Flash? Elige la opción:
    • 1.- Tengo que salvar a estos niños desamparados, como me preocupan.
    • 2.- ¿Porqué tengo la mala suerte de estar teniendo que ocuparme de estos niños otra vez”?
    • Pues la 2. Los niños le preocupan, claro, pero lo primero que le pasa por la cabeza es la versión educada de “No me j*das, ¿por qué me tengo que ocupar de estos niñatos?”.
  • Ejemplo 3: Y sacando a colación a los niños. Uno de ellos, con un cierto parecido a Alfalfa (el de The Little Rascals) es un psíquico. Y, en ese número de Flash, en el que se dan la vueltecilla por el espacio con la nave alienígena, demuestra presciencia y capacidades telepáticas (aunque ya sabían que las tenía). Flash, rancio-man donde los haya, no le hace caso porque es un crío y porque “ya está el niño ese con sus cosas”. Al final convencen a Flash de que le haga caso y eso les salva de ser perforados durante la noche por una especie de pájaros-bala. ¿Qué nos chirría de eso visto desde una perspectiva de hoy en día?
    • 1.- Flash, mamoncete, ¿tienes un presciente y no le haces caso? Te merecías morir.
    • 2.- ¿Qué hace un presciente y telepático suelto por ahí con otros jóvenes castores exploradores juveniles? En otra ambientación más realista el niño estaría en una instalación protegida, sometido a pruebas físicas y psíquicas programadas, y listo para ser el germen de un cuerpo psíquico.

   Eso desde nuestra visión presentista, claro. Pero era otra época. En el mundo real de la época el niño sí que hubiese sido encerrado, pero en los comics no era bueno poner esas cosas. Es como lo que ocurría con Roberto Alcazar y Pedrín, que entraban en los lugares por sorpresa y se ponían a repartir sopapos a manos llenas en lugar de hacer caer una lluvia de fuego y plomo sobre sus oponentes. Y no es que no se supiera de esas cosas, que España acababa de pasar por una guerra civil y se tenía muy reciente lo de saber cómo se combatía, es que era un pulp patrio, y extraño, para niños.
   Flash Gordon es así porque es un hijo, un poco simploncete al principio, de la cif-fi de su tiempo, ¿Y qué había en la ci-fi de los 30-40-50 del siglo pasado?
Por un lado estaba naciendo el concepto de robot tal y como lo conocemos ahora, en todas sus vertientes:
Sí compañero, sí,
Leslie Nielsen hacía del capitán
  • Nacía el robot-tostadora (que en el fondo podía ser una amenaza): El ejemplo perfecto lo tenemos en Robbie, de Planeta Prohibido.
  • También es la época del nacimiento de los androides tal y como los conocemos ahora, con Asimov  a todo trapo: De esta época son las mejores historias de Susan Calvin y las de Powel y Donovan (con enfoque menos psicológico que las de Calvin, pero más entretenidas para mi gusto).

Por otro lado, nos encontramos en plena Edad de Oro y comienzos de la Edad de Plata de la Ciencia Ficción. Parte de las obras se enfocan hacia las sociedades: Un mundo feliz (1932), Fundación (1951), El fin de la infancia (1953), 1984 (1949), pero otras se ciñen mucho más al pulp espacial y la space-opera , sobre todo en el terreno de los relatos cortos. En estas obras el héroe corajudo e inteligente se sobreponía a los retos que el espacio le lanzaba a la cara (muy Flash Gordon). Fue una época en la que la lógica se dejaba un poquito de lado en favor de la historia y el “empoderamiento de la raza humana frente a las maldades del universo”. Unos ejemplos muy claros a ese respecto de las obras pulp y space-opera la Edad de Oro:
Portada de la revista
donde se publicó
Fraile Negro de la Llama
  • Tetraedros del Espacio: Uno de mis favoritos junto con los de Tumithak. Se resume así: Están unos tipos por una selva de la tierra y se topan con un grupo expedicionario de tetraedros que vienen a colonizar la Tierra. Ya, sí, tetraedros, no lo pienses… vienen y punto, no le des vueltas. La cuestión es que hacerles frente con armas no vale de nada, pero, obviamente, nuestros protagonistas encontrarán la solución.
  • Tumithak de los corredores: Un héroe corajudo de la humanidad, que vive sojuzgada bajo tierra por los Shelks, una raza de arañas alienígenas con cabeza semejante a la humana (¿no te dije en el anterior párrafo que no pensases?) se propone matar a un Shelk y levantar a la humanidad contra sus opresores. Hay más relatos de Tumithak, pero este es el primero de la serie, y en uno posterior hasta consiguen volver la tecnología de los Shelks contra ellos. La ambientación da para partida, como se dice ahora.
  • Cachorros humanos de Marte: No es de los que más me gusten, pero es un gran ejemplo del “empoderamiento de la humanidad frente al universo”. El relato comienza con unos marcianos que vienen a la Tierra a cazar unas mascotas humanas. Después, en Marte, se las enseñan a sus coleguis de trabajo y esas cosas. ¡Pero no contaban con el espíritu combativo de la humanidad! Los humanos se liberan, consiguen robar una nave espacial y, aunque son demasiado pequeños para la nave y tienen que ponerse unos encima de otros para conducirla (y sólo han visto como se hace un par de veces), consiguen derrotar en combate espacial a las naves alienígenas que intentaban que no regresasen a la Tierra. ¡Earth Power!
  • Fraile Negro de la Llama: Muy en el límite entre la Edad de Oro y la Edad de Plata, Asimov escribe este relato fácilmente clasificable como ¡Earth Power!. Religión y sociedad mezcladas con arietes del espacio.
  • Submicroscópico: Esta vez el héroe corajudo viaja al revés. Es decir, en lugar de ir al espacio, encoge y allí se encuentra con una civilización semejante a la humana, pero más primitiva, a la que libera de los malditos monstruos, que luego aún por encima tienen la desfachatez de secuestrar a su prometida en el mundo microscópico. El protagonista es una especie de John Carter (otro ejemplo de ¡Earth Power!, porque es el humano el que tiene que poner orden allí) pero en lugar de en Marte lo hace salvando a los microscópicos. Tuvo una segunda parte.

   En la Edad de Plata ya nos encontramos otros ejemplos geniales como “Marciano, vete a casa”, “Bóvedas de Acero”, “Amos de Títeres” o “El hombre demolido”, en los que el enfoque ya empieza a cambiar y, con esos tiempos, así comienza a cambiar Flash Gordon, aunque no tanto como lo que cambia la ci-fi que le rodeaba.

Así que en Flash Gordon encontramos algunas cosas que se saltan la ciencia y la lógica dignas de Slipstream, como los Hombres Halcón y sus pequeñas alas capaces de trasladar a un garrulo de 90 kilos armado hasta los dientes, pero sabemos que mola, porque es ciencia ficción pulp, y porque sabemos que Savage Worlds es el sistema adecuado para eso (así que incluso perdonamos que el planeta del mega-malo se llame Mongo).
Ficha de Personaje

Agosto, en mi caso, es un mes “mu maluto”… para todo.

En mi caso, mientras casi todo el mundo está de vacaciones o despendolado en jornadas, tengo bastante más trabajo, de modo que los frikismos pasan a un segundo (muy segundo plano), de modo que lo de escribir y crear queda un poco relegado.

Ya me han devuelto revisada la parte del Director de Juego de Caerdroia y está en manos del maquetador, pero como es agosto la cosa va despacio.

Por ahora os dejo la ficha de personaje. Esta versión no es editable en pdf, pero se está trabajando también en ello 🙂

 Caerdroia_Ficha no editable

Caerdroia: El manual del jugador pasa a maquetación

Pues eso, la parte del manual correspondiente al jugador ya ha pasado de estar “en corrección”, a estar “en maquetación” .

El texto correspondiente al jugador ocupa 93 páginas en A4, que, realmente, no sé seguro cuanto ocuparán después en A5, con maquetación e ilustraciones, pero calculo que sobre 110-120.

La parte del Director de Juego, actualmente “en corrección” son otras 43 páginas en A4, de modo que el resultado final será de entre 160 y 180 páginas.

Al principio era mucho más, pero he optado por hacer caso a los consejos de la mente colmena de G+ y dosificar la información, pasando parte de la misma a los suplementos que irán apareciendo si la ambientación tiene aceptación (me guiaré por el número de descargas).

En el manual básico he incluido algunas especies de bestiario ci-fi (cuatro exactamente). Es cierto que entre el manual básico y la Guía de Género:Ciencia Ficción hay bestiario suficiente, pero:

  • Una ambientación de Savage sin un gorila, y un bicho quitinoso propios, no es nada.
  • Las otras dos especies son características de zonas concretas de la ambientación.
Os pongo aquí el bicho quitinoso, el Errante de Fuego:

Errantes de Fuego

Llamados así porque su forma es casi idéntica a la del Escarabajo Errante de la Vieja Tierra, los errantes de fuego viven en nidos subterráneos.
Errante de Fuego obrero
Con un tamaño entre cincuenta y sesenta centímetros de largo. Los errantes de fuego obreros están casi siempre fuera del nido para buscar nuevas fuentes de alimento. Durante sus búsquedas se mueven en grupos de cinco individuos que se dispersan por el área de búsqueda y se reúnen cuando uno de ellos emite una señal que indica que ha encontrado alimento o es atacado. 
·       Atributos: Agilidad d4, Astucia d4, Espíritu d8, Fuerza d10, Vigor d8
Parada: 10 Paso: 6 Dureza: 6
·       Habilidades: Pelear d6, Notar d10, Sigilo d6.
·       Daño en CaC: Fuerza +d6
·        
Errante de Fuego Reina (comodín)
De color rojizo y de doble tamaño que los obreros, la Reina tiene la capacidad de emitir una descarga de sustancia ígnea pegajosa desde el extremo posterior de su caparazón, el cual levanta para atacar como si se tratase de la cola de un escorpión.
·       Atributos: Agilidad d8, Astucia d6, Espíritu d6, Fuerza d12+1, Vigor d10
Parada: 8 Paso: 6 Dureza: 11
·       Habilidades: Pelear d12, Lanzar d8, Notar d10, Sigilo d4
·       Capacidades especiales: Una vez cada tres turnos, desde que se inicia el combate, la Reina puede emitir un chorro de líquido incandescente que causa 1d8 de daño y que, en caso de no pasarse una tirada de agilidad, permanece activo un turno adicional sobre el objetivo.

Daño en CaC:Fuerza +d8


Caerdroia : 800 parsecs – Partida descargable

   Comparto con vosotros una pequeña partida-módulo, que se puede usar como one-shot o, tal y como hice yo en su momento, como partida inicial para una campaña. Está situada en mi ambientación propia (Caerdroia), pero el documento contiene todo lo necesario para la partida, incluidos unos personajes pregenerados.

   Reconozco que la cuestión estética tiene que mejorar todavía, y lo haré (aunque me gusta la portada estilo manual de rol cifi viejuno). Es un módulo que tiene un nivel de detalle intermedio (más que una partida de una hoja y menos que un módulo ultradetallado) que contiene:

  • Una pequeña introducción.
  • La aventura
  • Personaje pregenerados
  • Una bestia alienígena nueva
  • Un tipo de nave nueva, con el trasfondo de esa clase de naves   
   Fue creada como primera partida de una campaña de puntos argumentales, pero como dije antes puede jugarse como one-shot. A medida que vaya “poniendo cosas en limpio” iré liberando más material.
   Podéis descargarla aquí  o en la página de “Ambientación Caerdroia” en este mismo blog. Espero que la disfrutéis.
Indiana Jones y los generadores de aventuras
AVISO, SIGO DIVAGANDO
      El título de esta entrada no es el título de la siguiente película de la trilogía de Indiana Jones (sí, trilogía, la cuarta no ha existido ni existirá), lo que ocurre es que, después de escribir otra de mis reflexiones, tengo que ponerle un título a la entrada que resuma de lo que trata.
      Esta semana estuve trabajando en el generador de aventuras de mi ambientación cifi (que tuve que dejar ayer de lado para pulir unos detalles en las reglas para juicios, después de haber probado su funcionamiento en la partida de esta semana), y por esas extrañas sincronías, el tema de los generadores ha saltado, esta semana, en varios foros en los que estoy.
      Y es que, como le comentaba ayer a alguien, los generadores de aventuras son el indicativo de cómo está cambiando la filosofía al editar manuales (aunque los generadores no sean algo que esté completamente extendido, ni siquiera en todas las ambientaciones de Savage, pero todo llegará).
      En los primeros manuales que me compré ni siquiera venía una partida de ejemplo que pudieses usar para ponerte manos a la obra con tu grupo de jugadores; venía la ambientación, las reglas, las típicas páginas en las que se relataba un trozo de partida desde el punto de vista de los jugadores (Juan: Muy bien, te acercas, tira por escalar.  Pepe: Un cinco, lo consigo. Juan: Perfecto, cuando llegas arriba ves…), si había suerte había unos minirelatos, y poco más. El hack&slash es lo que tiene, que todo el mundo sabe a lo que va, no necesita más explicaciones. Y el que compres un juego de ambientación cifi, hecho por alguien que sabe que sus compradores leen mucha cifi trae el mismo resultado.
      Otros juegos necesitaban más explicaciones y ejemplos (La llamada de Cthulhu, sin ir más lejos) y traían, al menos, una pequeña partida al final para que supieses de qué iba la cosa (el que no haya jugado la partida de la Casa Corbitt, en alguna de sus múltiples encarnaciones ha perdido un pilar fundamental en su bagaje rolero).
      Con el tiempo, que los manuales básicos trajesen, al menos, una partida de ejemplo, se convirtió en la tónica habitual (aunque siempre hay resistentes a ello) lo cual tiene importantes ventajas:
  • El autor se asegura de que el director de juego tenga un ejemplo directo sobre el tono que la ambientación requiere de las partidas.
  • Aumenta las posibilidades de que el juego se jueguerealmente. No es raro comprar un manual para leerlo y que no se juegue en absoluto. Pero si el manual trae una partida, y unos personajes pregenerados, las posibilidades de “¿lo probamos?” aumentan bastante.

      La política de “te lo facilito todo para que juegues” se maximiza con los generadores de aventuras.
      
      Hasta el director de juego más implicado, que haya planificado un arco argumental para su campaña de forma cuidadosa, mete alguna vez una partida de relleno, o tiene que hacer un one-shot para unos jugadores con los que ya ha jugado muchas veces. La solución, si no te apetece devanarte los sesos, está en usar el generador de aventuras. Si no has dirigido mucho, o no se te ocurren demasiadas tramas, la solución también está en el generador de aventuras.
      Es más, varias ambientaciones de Savage (Weird Wars Rome, por ejemplo) traen una campaña de puntos argumentales en la que sólo los puntos básicos están bien desarrollados, y te dicen que hagas tu las de por en medio, recomendándote, eso sí, que uses el generador de aventuras para crearlas.
      Pero, ¿hasta qué punto debe el generador de aventuras apoyar la creación?, ¿debe generarlo todo o sólo lo básico? 
      Para un one-shot, o un director novato, cuanto más genere, mejor, claro.  Si lo genera todo, eso convierte al resultado en un módulo, pero el contenido de un módulo no siempre se adecúa a la trama argumental de fondo de una campaña (en el caso de que sea una campaña), o bien tiene que pasar por un trabajo de adaptación para adecuarla más a tu grupo de juego, que no todos son iguales. Ya, pero entonces no habría valido la pena que lo generase absolutamente todo.
      Dejando aparte eso, los generadores tienden a crear un tipo de partidas con estructuras basadas en mono-escenario, es decir: un motivo-un lugar- un combate, y yo, personalmente soy más partidario de la estructura “indiana jones”, o sea,  que vayan sufriendo (mentalmente o físicamente) a lo largo de toda la partida, aunque luego puedas ponerles, o no, un combate final.
      En cuanto el director de juego tiene un poco de experiencia ese problema desaparece, y el generador pasa a ser una ayuda para obtener el esqueleto de la partida, y con cuatro cosas que le ofrezcan las tiradas, o las cartas, el director ya es capaz de completar la historia y añadirle más detalles.
      Así que la duda que me surgió es: ¿hasta que punto desarrollar el generador de aventuras? Y me puse a mirar los generadores en varias de las ambientaciones que existen para Savage.
  • Interface 0 y Mutant Chronicles no tienen (o yo no vi nada que merezca llamarse así). Tiene una cierta lógica, ya que son adaptaciones de otros juegos, pero no hubiese estado de más que los incluyesen.
  • Rippers Resurrected: Según el tipo de aventura el generador puede quedarse muy escaso, sobre todo en el caso de las aventuras de caza. En el fondo, a mí, me da igual, porque esa ambientación me encanta y cuando HT la saque en español me remitiré al meme de unas líneas más abajo.
  • Weird War II: Las ambientaciones de la II GM (incluso las alternativas) no son lo que más me atrae, pero el generador llega a detalles que los de otras ambientaciones sólo sueñan.
  • Sundered Skies: No es malo, pero para lo que ofrece ocupa demasiadas páginas, ergo, está sobre-explicado.
  • The Last Parsec: Con unas pocas tablas generas todo tipo de partidas. Descartando un par de resultados puedes generar partidas fácilmente adaptables a cualquier ambientación cifi.

Respecto a Rippers Resurrected y su futura publicación por HT Publishers

      De modo que durante mis ratos libres de esta semana he estado haciendo pruebas, añadiendo o quitando cosas de las seis tablas que he hecho para el generador, hasta que los resultados obtenidos se salían fuera de la uber-simplificación y además le añadían el toque propio de la ambientación. Estos son dos de los resultados, obtenidos con el generador, que se podrían aplicar a un one-shot:
  • Resultado Uno: Una misión de exploración, en la que van a encontrar (pueden saberlo o no) una nave espacial. Los ha contratado una persona de un planeta neutral. La nave está en la frontera Drenel (los malosos de la ambientación). En la nave encuentran una amenaza biológica. La presencia de esa amenaza revela un secreto sobre los que fletaron la nave. Los que les contrataron les tienen preparada una traición para que no regresen.
  • Resultado Dos: Misión de recuperación (pongamos que de unos datos). En una estación colonizadora en la superficie de un planeta a medio colonizar. Contratados por una persona de un Mundo Corporativo (con lo cual tiene que ser una misión encubierta). Mientras van hacia allí se enfrentan a unos piratas en el espacio. Encuentran que la estación está tomada por un enemigo. Saben que en la estación, aparte  de lo que tienen que recuperar, hay una importante cantidad de dinero, que se iba a usar (por ejemplo) para pagar unas mercancías que ya no serán necesarias.

      Lo cual, creo, es suficiente como esqueleto de una partida. Meter los enemigos y los detalles no debería ser complicado. De modo que me rindo ya con el generador de aventuras y paso a otra cosa…

… y aprovecho para lanzar una reflexión en alto sobre los generadores de partidas.
Hard cifi y Xena la Princesa Guerrera
ALERTA DE DIVAGACIÓN

SI LEE USTED TODA ESTA ENTRADA SABE QUE ARRIESGA SU CORDURA ANTE LAS DIVAGACIONES DEL AUTOR.

      En esta entrada voy a hacer una reflexión (un pelín larga, lo reconozco) sobre unas ideas que me surgieron mientras pasaba a limpio la parte correspondiente al viaje espacial de  Caerdroia (ambientación para Savage Worlds), y que creo que puede ser entretenida para que alguien la lea en un ratillo que tenga libre, y le apetezca leer friki-divagaciones mientras toma un café o va en el autobús.
      Llevaba unas cuantas páginas escritas sobre la aplicación de los frentes de onda cherenkov al viaje espacial cuando me di cuenta de varias cosas:
  • Primera: Era innecesario extenderse tanto en eso, lo único que iba a hacer es aburrir al lector, porque el jugador/director, salvo frikismo extremo, sólo necesita saber la base y que elementos, tanto de la ciencia implicada como de las repercusiones de la misma, puede utilizar en una partida.
  • Segunda: ¿Es compatible la hard-cifi con el pulp?
  • Tercera: No hay ninguna diferencia entre los resultados del hard-cifi y el “lo hizo un mago” de la serie Xena, la princesa guerrera.

      Así, grosso modo, hay dos grandes divisiones en la cifi: hard y space opera. ¿Son ambas compatibles con el estilo de juego pulp? Yo creo que sí.
      Para mí, la gran diferencia entre hard y space opera no está tanto en los argumentos como en el uso del entorno. En una ambientación hard las leyes físicas y la ciencia (la de la ambientación) son coherentes y debemos adaptarnos a ellas, en la space opera eso son cosas que te pasas por el arco de triunfo.
      Un ejemplo semi-claro, por lo conocido (luego explicaré lo del semi), son Star Trek y Star Wars.
  • En Star Trek (ejemplo semi-claro de hard que todos conocemos) hay una física del universo y unas leyes definidas de la ciencia (hasta hay libros sobre ello) que los guardianes del canon respetan. Pueden ser unas leyes científicas ajenas a nosotros, pero todo lo que hay en ese universo se ciñe a ellas con lógica. Es un universo en el que los resultados de la tecnología respetan el nivel tecnológico que supuestamente existe: una nave puede, sin problema, disparar y darle a otra que está a ocho kilómetros de distancia, o apuntar a un blanco de un radio de 20 metros desde distancia de fuego orbital. ¿Porqué? Porque aplican el nivel tecnológico que se supone que hay en la ambientación, no tienen a un tipo con un joystick calculando el disparo.
  • En Star Wars respetan lo que quieren y cuando quieren: Un X-Wing, una navecita monoplaza de escasos metros, puede navegar a velocidad superior a la de la luz, combatir, tener unas armas capaces de, en ocasiones, superar el blindaje de un destructor, y además tener capacidad atmosférica. Es más, esa maravilla mega-tecnológica puede permanecer semanas hundida en un pantano y cuando sale ponerse a funcionar como recién salida de fábrica. Eso sí, luego resulta que tiene un sistema de puntería tan cutre que no puede designar correctamente un blanco de 2 metros de ancho a 500 metros de distancia.
          Y lo mismo se puede aplicar al Imperio, que construyen un destructor con decenas de turboláseres y luego tienen que hacer chopocientos mil disparos para darle a una nave de ciento y pico metros de largo, a la que tienen justo delante del morro y que está avanzando en la misma dirección que ellos (hasta yo jugando al Tie Fighter tenía mejor puntería).

      Es obvio que una ambientación space opera, como Star Wars, es perfectamente compatible con el estilo pulp de Savage Worlds, pero ¿y Star Trek?
      Pues también. Porque a la hora de jugar las leyes de la física del universo (las del universo de la ambientación) le importan bien poco a los jugadores en una trama normal, salvo para aprovecharse de ellas o tener que sortear los problemas que le implican. No hay más que ver la propia Star Trek, en algunas de sus distintas encarnaciones:
  • The Next Generation: La solución a los problemas venía muchas veces por parte de los ingenieros mientras el resto tenía dilemas personales en las tramas paralelas. No demasiado pulp-compatible en lo que respecta a la serie, aunque sí lo son las películas (sobre todo Primer Contacto). Es cierto que había otro tipo de capítulos, pero sin Laforge hubieran palmado cada dos por tres.
  • Enterprise: Un poco de todo, tendente a la acción. Pulp-compatible.
  • Star Trek, la serie original: La mayor parte de los episodios son catalogables como Historias Salvajes que podrían venir, perfectamente, en un manual de Savage. Pulp-compatible.
  • Deep Space Nine: Mismo universo, pero comienzan a pasarse las leyes de la física por donde la espalda pierde su casto nombre en favor del misticismo en el argumento. Pulp-compatible.
  • Voyager: Un tercio son Historias Salvajes tal cual, otro tercio son aventuras en la holocubierta (algunas de verdadera psicodelia). No importa el otro tercio. Pulp-compatible.

      Mismo universo, mismas reglas de la física, pero distinta visión de las tramas. Lo importante para el pulp no es lo hard  que pueda ser la ambientación, sino la aplicación que le das a esa tecnología en tus partidas.

      En cuanto a Xena y el Hard-cifi, ya lo dice la tercera ley de Clarke: “Toda la tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. Y si eso ya es cierto en la realidad, en muchas ambientaciones cifi alcanza el nivel de recochineo.
      Voy con ejemplos, como siempre:
  • Actualidad: Saco mi móvil, pulso unas zonas de una pantalla sin botones físicos y puedo hablar con un amigo que está en Madrid. Sabemos que no es magia, y que hay una ciencia detrás, pero ¿puedes reproducirlo en tu casa o explicarlo perfectamente? No. O lo típico, cuéntaselo a un tipo del siglo XII y a ver que te dice sobre artefactos mágicos.
  • Hard-cifi cercana: La Trilogía de Marte (rojo, azul y verde). La ciencia es la ciencia y te limita. Obviamente avanza, pero siempre es coherente y dentro de sus posibilidades de conocimiento, el lector/jugador puede saber si lo que le ponen es coherente o si se la están intentando meter doblada. Los personajes se verán limitados por las leyes físicas, la ciencia derivada, y tendrán que trabajar sometidos a ella.
  • Hard-cifi lejana: Aquí el autor juega con los elementos que le da la gana, porque total… no se los vas a poder discutir… y hace de su capa un sayo. Pero se ciñe a ellos a la hora de desarrollar la historia.

      Pero luego llega el recochineo. Por eso digo que Star Trek, pese a la opinión general, es semi-hard.
      En Star Trek un ingeniero es un mago de nivel 20.
      Ejemplo de The Next Generation y ejemplo mío:
  • Episodio The Next Phase: Laforge y Ro Laren cambian de fase por culpa de una tecnología que unos Romulanos (taimados ellos) están pensando usar, y desparecen, por lo que la tripulación de la Enterprise piensa que han muerto. Laforge descubre que la interacción de los cronitones y los aniones les permitirían volver a cambiar de fase. ¿Cronitones y aniones? Vale, me has explicado de donde provienen ambas partículas y cómo interactúan, de modo que compro la solución sin dudarlo, pero soy consciente de que el guionista ha montado ambas tecnologías así para que puedan interactuar. Acepto barco como animal acuático, pero es lo mismo que decir que Laforge (mago de nivel 20) ha descubierto como se puede abrir un portal entre dimensiones.
  • Pero, ¿y si les diera la gana de hacer cualquier cosa? Por supuesto que podrían hacerlo torciendo el uso de la tecnología que hay en la ambientación. Imaginemos la siguiente secuencia de eventos en episodios (que no existieron, pero serían posibles):
    • Laforge, necesitamos crear una bomba (dice Pickard). Claro capitán (responde nuestro mago-ingeniero), podemos causar una reacción entre el dilitio y el dióxido de trablato, eso explotará.
    • Laforge, estamos sin energía en medio de la nada, necesitamos energía de impulso (dice Pickard). Claro capitán (responde el mago-ingeniero), si causamos una explosión con el dilitio y el dióxido de trablato, pero lo ponemos en un contenedor multiplexor unidireccional, la energía resultante de la explosión continua saldrá en una sola dirección proporcionándonos el impulso que necesitamos.
    • Laforge, estamos perdidos, la Enterprise está plagada de enemigos y no tenemos armas (dice Pickard). No se preocupe capitán (el mago-ingeniero ataca de nuevo). ¿se acuerda de cuando adaptamos un contenedor multiplexor direccional a la explosión de dilitio con dióxido de trablato? Pues si otro de mis ingenieros la provoca en el espacio y yo, con mi tricorder (varita mágica que vale para todo) me conecto con la sala de transportes, puedo transportar partículas con energía direccional de la explosión frente a nosotros cada vez que active el tricorder (y ya tenemos a Laforge lanzando el equivalente a  bolas de fuego por los pasillos).

      ¿Es el segundo ejemplo coherente? Pues sí. Son supuestas aplicaciones de la ciencia existente en la ambientación, y se van desarrollando poco a poco, de modo que podemos seguir la lógica; pero al final termina siendo una tomadura de pelo desde un punto de vista serio (aunque digno de una tarea dramática para ponerlo a funcionar bajo fuego enemigo, y con probabilidad de malfuncionamiento del tricorder –con explosivas repercusiones- cada vez que se use). Hard, pero pulp.
      Y ahora, visto todo esto, ¿hay realmente tanta diferencia entre Laforge lanzando bolas de fuego de plasma por el pasillo y Xena utilizando un artefacto que le ha fabricado un mago?