Proyecto Worldbuilding: Viniéndome arriba

Bueno. Aunque pongo un vídeo al respecto (el primero de unos cuantos si todo va bien), voy a explicarlo un poco, que me gusta escribir.

Desde el comienzo de la pandemia (todos hemos tenido mucho más tiempo para elucubrar) he estado trabajando con más ahinco y planificación en BAsoro, una ambientación de Fantasía. El trabajo principal ha sido de “sistema agnóstico” (una de esas expresiones que ha permeado el mundo del rol sin tener, en mi opinión, p*t* sentido, ya que el agnosticismo se define como “Actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia“, pero que sabré yo, que no soy un teórico de la filosofía rolera).

Una vez terminado eso, estoy adaptando ese trabajo al reglamento que he creído que se adaptaba mejor a la experiencia buscada a lo que había creado: Fantasy AGE. No me gusta crear sistemas, me gusta crear mundos, de modo que aprovecho sistemas genéricos (con las limitaciones que sus creadores imponen, of course).

Fantasy AGE es un sistema semi-heroico, en el que los PJ pueden desenvolverse bien (salvo malas tiradas) y se notan las subidas de nivel sin que la cosa se dispare tanto como en otros, pero también sin que los jugadores vivan con la seguridad de que es complicado que sus personajes mueran en una partida. La adaptación anda sobre el 70-80%, calculo que la tendré acabada a finales de verano y ya me pondré a hacer el playtesting de la campaña más en serio en lugar de partidas sueltas como ahora.

Soy consciente de lo no-popular que es Fantasy AGE. No es impopular, porque la gente no lo odia, pero no es popular porque la gente no lo conoce demasidado, lo que va a hacer que lo jueguen cuatro menos el gato; pero no quería que todo este trabajo que me estoy dando cayese en la nada, de modo que le he buscado otra aplicación.

Basándome en la idea que tuvo GRAmel (la antigua) de sacar un libro sobre como creó material (el libro Worldcrafting, ese que os he puesto la imagen justo encima, que así le doy un poco de color a la entrada), me vine arriba y pensé “Ya que hablo de vez en cuando sobre worldbuilding en el blog y en charletas, ¿porqué no hago una cosa parecida?”. De modo que decidí hacerlo, mejor o peor hechos los vídeos… pero hacerlo. En cada vídeo puedo hablar sobre una parte del proceso de creación y poner como ejemplo lo que hice en Basoro. Habrá a quien le gusten los ejemplos y a quien le parezcan pésimos, pero así puede hacerse una idea de cosas que le gustan y cosas que no. También haré comentarios sobre herramientas para worldbuilding (así por en medio).

Este primer vídeo, en el que hablo sobre el proyecto, está grabado y colgado en youtube. Después supongo que los hare en twitch y luego los colgaré en youtube. En Twitch porque me apetece hacerlo en directo: si alguien lo ve y quiere interactuar… bien, y si no lo ve nadie pues me vale como ejercicios de habla. No creo que vaya a haber contenido exclusivo para suscriptores, de modo que con darle al “Seguir” de toda la vida es más que suficiente.

Lo de los ejercicios del habla que acabo de comentar: los que me conocéis “in person” sabéis que tengo un ligero tartamudeo (lo tengo bajo un cierto control con respecto a lo que era hace años, pero uno nunca deja de ser tartamudo). Tartamudo, no “disfémico”, ni “de habla no fluida” ni mierdas de esas que son eufemismos que gente bien pensante, que cree sabe lo que necesitan los demás, suele utilizar. Entonces, pues eso, hacer vídeos en directo en lugar de andar cortando y pegando (además de menos trabajoso) implica un cierto desafío que también me apetece acometer.

Antes de dejaros el primer vídeo, el de introducción, aprovecho para hacer publicidad y os dejo el enlace a la Fundación Española para la Tartamudez, donde podréis encontrar mucho material (guías para padres, para docentes, investigaciones, enlaces… y hasta blogs y podcast hechos por gente de la Fundación).

Y ahora sí, el vídeo.