The Savage Sign 01: Reseña y reflexiones varias

Bueno, pues a ratitos he estado leyendo el pdf del volumen 01 de The Savage Sign, el suplemento-revista para Savage Worlds que fue financiado mediante Kickstarter.

He recibido el pdf de la revista, otro con los pregenerados de las partidas que vienen en el interior y un archivo de imágenes de fondo de pantalla (lo que menos me interesa). La revista está bien, trae la típica presentación de una revista, un diario de diseño, una entrevista, unas páginas de comic (la revista está hecha por autores salvajunos conocidos en el mundillo de Savage), cuatro mini-ambientaciones (cada una con una historia salvaje) y once historias salvajes variadas (hacen así un total de quince). La versión en pdf salía a 12 dólares en el kickstarter, de modo que estoy convencido de que ha sido una buena inversión.

Las historias salvajes me han gustado porque son fácilmente adaptables a ambientaciones ya existentes además de poder ser jugadas como one-shot sin ningún problema. Es un detalle que me parece muy correcto, y cuando lo veo a la inversa (aventura para una ambientación que se puede jugar con otras) me parece un gran acierto. Me gusta ver esa doble capa: una primera capa que es la aventura en sí misma y una segunda capa, que sirve para darle mayor profundidad, de integración con la ambientación. Así, el director de juego puede retirar la segunda capa y colocar otra para adaptarla a lo que quiere.

Las cuatro mini-ambientaciones son:

  1. Pantheon: Una de superhéroes.
  2. Psinaut: Cifi con poderes psiónicos y mecas.
  3. Revolution: Espada y mosquete alternativos.
  4. Virulent: Ambientación post-apocalíptica con vampiros, zombis y hombres lobo.

Alguna de ellas (Pantheon sobre todo) va a tener mayor desarrollo en posteriores números de la revista, pero tal y como están ahora esas mini-ambientaciones, ya dan para “ponerse a jugar”. Cualquiera de ellas cumple bien, aunque por cuestión de preferencias personales me quedo con “Virulent”, que además trae un generador de escenas, y el factor de las posibles mutaciones le da -desde mi punto de vista- más vidilla a los personajes.

Me gusta la idea de las mini-ambientaciones, “Los Chicos del Bajo” tiene una (Eslioch) lista -a falta de corrección y maquetación, pero parada porque no sabemos que podríamos hacer con ella. Las mini-ambientaciones tienen varias ventajas: puedes explicarlas en un plis a los jugadores, tienen lo básico que se necesita para jugar (historia, creación de personajes, un par de reglas nuevas y una historia salvaje) y ya. Aunque FATE no me guste como sistema, la idea de los Mundos Fate me pareció muy buena, y una mini-ambientación no deja de ser lo mismo pero para nuestro querido Savage Worlds.
Además, partir de una mini-ambientación e ir expandiéndola después, permite dos cosas: no realizar de principio un trabajo extenso que puede que a la gente le importe un pepino, y -de prosperar la ambientación- ir ampliándola según lo vaya pidiendo la dinámica de avance o la petición popular.

Las cuatro mini-ambientaciones que vienen en The Savage Sign 01 cuentan con la ventaja de partir de puntos sobradamente conocidos por los posibles lectores (superhéroes, cifi militar, mosqueteros y apocalipsis con virus), de modo que sólo necesitan explicar qué es lo que hace distintas esas versiones de las que están en el ideario popular. Eso es una virtud en una mini-ambientación, pero podría considerarse flojera en una ambientación “estándar”.

The Savage Sign va a funcionar en los siguientes números (aún no tengo clara la periodicidad que tienen pensada), porque el mercado inglés es extenso pero ¿funcionaría algo así en España?

Obviemos lo que pasaría con el primer ejemplar. El primer ejemplar lo petaría y luego iría bajando el número de compradores hasta reducirse al número real de compradores fieles. La diferencia entre ambos números vendría dada, principalmente, por la periodicidad (no es lo mismo comprar algo dos o tres veces al año que todos los meses) y por quién sacase la publicación. Una versión patria de The Savage Sign no podría ser una publicación amateur sujeta a disponibilidades personales sino que tendría que ser (como el original) algo hecho profesionalmente, lo cual reduce las opciones.

Luego está la cuestión del precio. Maquetación, corrección e ilustración son inevitables ¿y el contenido?: ¿autores pagados, contenido voluntario con requisitos de calidad, una mezcla de ambas?

Ojala me equivoque, pero por ahora no veo factible algo patrio de ese calibre.